Escucha mi almar

Playlist Mialmar –
Escucha mis 21 gramos

Tu y yo, pero en tres

Tú y yo.. tú y yo.. tú y yo.. cuantas veces he utilizado esa expresión.

Un dos que forma un uno. Donde nada más es necesario y todo es suficiente. Juntos y privadamente públicos. Intimidad interna sin miedo a mostrarse porque lo que realmente es íntimo y profundo se queda dentro de un tú y yo, creando un universo protegido por un escudo hecho de ternura, miradas, olores y perfumes, gestos que solo un tú y yo puede crear. Y ya.. nada más es necesario. Tenemos el arma perfecta para luchar contra cualquier cosa. Pero hay que defenderlo ese escudo y no permitir que algo pueda atravesarlo y empiece a ser actor desde el interior con el solo objetivo de romper ese escudo.

Una vez abierta la grieta el virus empieza a crear y crearse desde el interior y no hay vacuna para eso.

Miedos, inseguridades, fantasmas empiezan a nutrirse amenazando poco a poco el universo dentro de nuestro escudo interrumpiendo y poniéndose en medio entre las miradas, los gestos y las frecuencias que había entre tú y yo.

Tardé bastante en reconocerlos y he presumido poderlos sacar a todos con un par de patadas y volver a cerrar la grieta, pero la verdad es que mi batalla estaba perdida desde el comienzo.

Me equivoqué en pensar que utilizar el puro amor que te tengo habría sido suficiente. Me equivoqué en pensar que era nuestra batalla y que juntos se podía. Pasé por alto muchas banderas rojas que tú me sacaste delante mi cara. Me equivoqué en muchas otras cosas, pero en la que te mereces ser amada plenamente no. En esa no me equivoqué. Nunca lo dudé y nunca lo haré.

Pasé de Don Quijote a Sancho Panza unas y otras veces luchando contra algo que mis ojos no podían ver. Pero esa no era mi batalla. Esa era tu batalla y nadie puede ganar allí. Nadie. Eso si, tampoco nadie creo pueda meter la cantidad de amor que he vertido yo en esa batalla.

Volvería en esa batalla mañana si pudiera, pero esta vez sacando nombres y apellidos de los enemigos. Haciéndolos transparentes para poder ver a través de ellos todos sus detalles, historia y porques. Esta vez sí que llenaría el cuarto de espejos para que puedas ver junto a mi lo impresionante que eres y reflejar lo que veo cuando me miras. Entonces sí que se podrían sacar del tú y yo y cerrar la grieta.

Pero ya no es mi batalla..

Deja un comentario