Escucha mi almar

Playlist Mialmar –
Escucha mis 21 gramos

¿Te atreves?

Siéntate, mírame a los ojos y quítate la ropa. El primer paso es fácil. Ya lo hemos entrenado y nos salía bastante bien. Los cuerpos se juntaban perfectamente y se miraban uno al otro con admiración.

Desnudar un cuerpo es fácil, aunque a veces incluye un poco de vergüenzas o miedos. Yo contigo eso no. Mi cuerpo pedía encontrar el tuyo desnudo.

¿Y si nos desnudamos el alma ahora? Eso ya implica un poco más que unos simples gestos mecánicos y unos pocos segundos para acostumbrarse. Desnudamos quienes somos quitándonos la piel y ese escudo que no deja ni entrar ni salir en muchas ocasiones.

Ponemos las cartas boca arriba en la mesa. Todas. La baraja completa. Los blancos, los negros y todos los grises que hay en el medio. Las cosas que ni si quiera muchas veces decimos a nosotros mismos. Las reglas son simples: no juzgar, escuchar sin recriminar, escuchar para entender y no para asentir, aceptar, abrirse, no mentir.

Poner miedos, inseguridades, sueños, ego, ilusiones, pasiones, luces y sombras, curiosidades, fantasías, filosofías en la mesa. Encararse con los miedos propios y la mierda dentro de cada uno y ponerlas en frente del otro. El primer paso de ponerlas en la mesa da la posibilidad de darle cara y nombres para poder conocerlos y darle una dimensión que antes no tenían.

Que bonito es poder decirle a la persona que amas lo que te gusta, que te apasiona o todas tus vulnerabilidades. Totalmente y completamente, según las reglas. ¿Nos desnudamos por sexo, porque no hacerlo por alma? Que reto más bonito desnudar la mente antes que el cuerpo expresando lo que sentimos, queremos o pensamos libremente.

Liberarnos del círculo vicioso que nos lleva a mantener nuestras sombras adentro y verlas reflejadas en el otro en lugar de sacarlas y aprender amarlas.

No hay vuelta atrás una vez empezado, solo camino hacia el cielo. Mismas reglas para los dos. Puede ser peligroso, habrá personas que se queden atrás porque no quieren jugar. Pero las que se quedan..

¿Te atreves?

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